ENERGIA SOLAR

La energía solar es la energía obtenida directamente del Sol. La radiación solar incidente en la Tierra puede aprovecharse, por su capacidad para calentar, o, directamente, a través del aprovechamiento de la radiación en dispositivos ópticos o de otro tipo. Es un tipo de energía renovable y limpia, lo que se conoce como energía verde.

La potencia de la radiación varía según el momento del día, las condiciones atmosféricas que la amortiguan y la latitud. Se puede asumir que en buenas condiciones de irradiación el valor es superior a los 1000 W/m² en la superficie terrestre. A esta potencia se le conoce como irradiancia.

La radiación es aprovechable en sus componentes directa y difusa, o en la suma de ambas. La radiación directa es la que llega directamente del foco solar, sin reflexiones o refracciones intermedias. La difusa es la emitida por la bóveda celeste diurna gracias a los múltiples fenómenos de reflexión y refracción solar en la atmósfera, en las nubes, y el resto de elementos atmosféricos y terrestres. La radiación directa puede reflejarse y concentrarse para su utilización, mientras que no es posible concentrar la luz difusa que proviene de todas las direcciones.


Energía Solar para venta a red.

Generación de corriente eléctrica a través de su propia instalación solar fotovoltaica para su posterior venta a la red eléctrica a través de la compañía eléctrica. Esta energía generada por su instalación es comprada integramente por la compañia eléctrica a precios muy superiores con respecto al precio normal del la energía de la propia red eléctrica.


Energía fotovoltaica aislada.

Generación de corriente eléctrica a través de su propia instalación solar fotovoltaica para su posterior acumulación en baterías, una vez almacenada podremos extraer la energía tanto en corriente continua como en corriente alterna mediante un inversor. Adicinalemte a estos sistemas podemos incluir un pequeño aerogenerador que permita también la carga de las baterías.


Farola Solar

Cada vez es más habitual ver en nuestras autopistas, calles y jardines farolas alimentadas por energía solar. Varias son las razones que pueden explicar el importante crecimiento que está experimentando este tipo de iluminación. El continuo crecimiento urbanístico y de infraestructuras que choca con la creciente toma de conciencia de la urgencia de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera. La opción de las farolas solares se ve como una manera de armonizar ambas tendencias. La alta fiabilidad de estos componentes y su reducido riesgo de averías resultan aspectos también atractivos. Las farolas solares tienen un nulo gasto eléctrico procedente de la red lo que, además de hacerlo económicamente interesante, ayuda a aliviar los con frecuencia sobrecargados sistemas de distribución eléctrica.


Iluminación con Luz Solar.

Sistema que capta la luz del sol mediante cúpulas situadas en las cubiertas de los edificios y la transporta varios metros hasta el interior utilizando un conducto altamente reflectante. Lleve la luz del sol hasta espacios oscuros ó sin ventanas y disfrute de las indiscutibles ventajas de la luz natural. EL RESULTADO son espacios luminosos y llenos de vida gracias a la luz del sol. Transforme completamente los lugares oscuros ó sin ventanas y ahorre energía utilizando una fuente gratuita y sostenible.


ACS. Agua Caliente Sanitaria.

Mediante la utilización de captadores solares o tubos de vacio se calienta el agua de un deposito que posteriormente utilizaremos para nuestro propio consumo. Existen diferentes sistemas compactos termosifón, forzados, tubos de vacio, etc. Este sistema consiste en la colocación de captadores solares en el tejado o azotea de su hogar, que calientan el agua que circula por su interior y la reparten hacia los puntos de consumo, baños, cocina… Tanto en invierno como en verano, necesitamos agua caliente, el sol nos proporciona la energía necesaria para calentar el agua de consumo. Hoy en día la mejora y diversificación de los captadores solares permiten que esta tecnología esté al alcance de todos.


Calentamiento de piscinas.

El calentamiento de la piscina por medio de este sistemas solares tiene las siguientes ventajas:

  • El calentamiento puede obtenerse por medio de un colector solar de bajo coste, sin cubierta de vidrio y sin aislamiento.
  • La piscina por si mismo sirve como depósito de almacenamiento de la energía.
  • La bomba utilizada para el filtrado de la piscina sirve también para la circulación del agua a través de los paneles solares.

Termodinámica y aerotermina.

Sistema de calefacción por energía solar mediante paneles solares termodinámicos que captan el calor del viento, de la lluvia y del sol durante los 365 días del año. El termo-acumulador de energía solar termodinámica, ofrece un ahorro energético de hasta el 75 % y garantiza el 100 % de las necesidades.

  • Facilidad de instalación del panel: Orientación de Este a Oeste. Inclinación de 30 a 90º (tejado, pared, …). Bajo peso del panel (8 kg). Bajo coste de instalación.
  • Sistema independiente y simple (1 acumulador 1 panel). Menor ocupación de superficie.
  • Riesgo nulo de corrosión, sobrepressión y/o congelación.
  • Circuito primario libre de mantenimento.

Suelo radiante.

Pies calientes, cabeza fría. No hay aparatos de calefacción en la casa (radiadores, fan-coils…), resultando la decoración muy beneficiada. El agradable y uniforme calor de la vivienda y el suelo asegura un ambiente sano y limpio, sin acumulación del polvillo quemado, sin turbulencias de aire y sin resecar el ambiente. Por esto, el Suelo Radiante está especialmente recomendado para guarderías, hospitales, residencias de ancianos, etc.


Geotermia.

Utilización de la temperatura de la tierra. Un sistema geotérmico solar se sirve de una bomba de calor y un sistema de perforaciones en el suelo para aprovechar temperatura templada de la tierra. La clave de la eficiencia de estas bombas de calor está en la diferencia entre la temperatura que se quiere conseguir y la temperatura a la que se encuentra el elemento a calentar. Con una bomba de calor convencional aire-aire, en verano pretendemos mantener una temperatura confortable de 25 º cuando el aire exterior se encuentra a 30 – 35 ºC. En invierno, se desea mantener la vivienda a 21 ºC, cuando el ambiente externo se halla por debajo de los 10 ºC. Pasar el aire de una a otra temperatura sólo se consigue a costa de un gasto de energía considerable. En el caso de las bombas de calor geotérmicas (GHP en sus siglas en inglés), el gradiente de temperatura que se debe superar es mucho menor. En invierno, disponer de un material a 15 – 17 grados se puede considerar una fuente de calor. A su vez, esta estabilidad térmica supone que en verano el subsuelo esté considerablemente más fresco que el ambiente exterior. El intercambio de calor con el subsuelo, pues, permite proporcionar el mismo confort pero con unas necesidades de energía eléctrica mucho menores que el de una bomba de calor convencional.